3:40 pm. Desde la ventana de la cabina de radio veo la lluvia que cae sobre la plaza principal de Reynosa, ciudad industrial, cruce fronterizo al noreste de México, en el estado de Tamaulipas.

Es domingo, 07 de julio de 2013, podría estar en mi departamento durmiendo, pero no, me tocó hacer cobertura de prensa al proceso electoral local. Hay elecciones en 14 estados del país… estamos en una pausa después de transmitir 3 horas de corrido, salí a fumar hace un momento, me gusta estar parado bajo un alero y fumar bajo la lluvia.

Intento no pensar más en las notas de prensa, ni encuestas de salida, ni en el seguimiento a las redes sociales. Es difícil desconectarse a veces cuando haces algo que te gusta, que disfrutas y te apasiona.

Este proyecto informativo es, en lo personal una oportunidad para compartir impresiones, informar e informarme de lo que ocurre a mi alrededor. Tamaulipas ha sido fuertemente golpeado por la inseguridad y la violencia, incluso señalado como foco rojo para estas elecciones.

Sin embargo la elección se fue desarrollando en clima de aparente calma. La afluencia de votantes fue baja, esperaremos las cifras oficiales, pero al parecer en Tamaulipas, el fantasma del abstencionismo recorrió de norte a sur.

No puedo dejar de pensar que estamos muy lejos aún de ser una democracia madura, seguimos siendo un electorado en pañales. Los partidos de siempre, las descalificaciones de siempre, las sospechas de las mismas prácticas para coaccionar el voto, la evasión de la vía judicial para resolver conflictos; o al menos esa es la lectura que hago del proceso. ¡Y el circo! La patética actuación de ciertos actores de la política nacional para atraer la atención de los medios…

¿Y la izquierda? Triste papel de la izquierda; por lo menos en el noreste. ¿Por qué ir por separado? ¿Por qué postular a ilustres desconocidos que hicieron campañas invisibles? No me sorprendería que en el conteo haya más votos nulos que votos para ellos. En tiempos como estos la unidad hace la diferencia, y parece que la izquierda no lo comprende aún, o no lo quiere comprender.

Ahora me concentro en la lluvia, que aún faltan horas para que la autoridad electoral de estado de los primeros resultados, falta menos tiempo para regresar a la cabina y seguir informando a la audiencia de lo que ocurre afuera, con las limitantes que (hay que decirlo como es) la misma emisora nos pone sobre “ciertos temas”.

Creo que caminaré un poco bajo la lluvia, compraré un café en la esquina y regresaré a la cabina, espero enfriar mi mente y ser objetivo, espero que la jornada electoral sea en realidad tranquila (al menos en Tamaulipas, que los reportes de Baja California, Sonora, Sinaloa, Veracruz, Quintana Roo, Puebla y Oaxaca están plagados de irregularidades, violencia e incluso muerte).

Espero llegar a casa y poder dormir, aunque me despierte mañana sabiendo que los de siempre están ahí; que nada cambió… aunque me despierte y vea que el dinosaurio sigue ahí.

La imagen es del monero Patricio y la público en su cuenta de facebook.

COMPARTE en:
Miguel Pérez
Miguel Pérez, profesional del comercio exterior subempleado con una malsana obsesión por ser escritor. Ensayista, narrador y cuentero totalmente desconocido y parcialmente deslactosado. Escribe en su blog Gegenverfrendungs-Effectk (http://www.en-el-divan.blogspot.mx/) desde 2005. Ha colaborado en varias revistas electrónicas.

Comenta en el recuadro