Éste domingo 18 de agosto fue la clausura del Huellatón 2013, evento del que les hablaba la semana pasada (aquí), con la esperanza de que se animaran a ayudar.

Pese a un fin de semana sobreagendado de mi parte, mi novio y yo nos dimos el tiempo de ir al Parque Lira a recoger las plaquitas de las enanas peludas que viven en mi casa y de llevar una pequeña ayuda, pero de todo corazón. Paseamos entre accesorios para perros y gatos de todo lo que se puedan imaginar, desde disfraces de minion, hasta tutús y collares coquetones, impermeables y tenis, camas y suéteres que ya desearía yo tener e infinidad de accesorios para nosotros los humanos, todos con temática animalera.

Pasear y acariciar a los perritos que llevaron a ser adoptados, nos causó sentimientos encontrados. Por un lado, se veían tan felices de tener atención y cariño de la gente, por otro, escuchábamos y nos imaginábamos con tristeza sus historias. Queríamos traernos a todos a casa, darles el hogar y familia que necesitan.

Reunión de humanos adoptados, de perritos discapacitados, dueños responsables que llevaban a sus mascotas a ser esterilizadas, familias que jugaban con emoción y se daban la oportunidad de conocer a quien quizá sería parte de sus vidas por mucho tiempo. Todas esas cosas te hacen crecer como ser humano y valorar a los animales que forman parte de tu vida.

Una de mis partes favoritas fue escuchar al Jefe Delegacional de Miguel Hidalgo, que ha impulsado el respeto y cuidado de los animales en situación de calle, con campañas de esterilización gratuita y fomento de la adopción, convenciendo incluso al Presidente Municipal de Teotihuacán, de adoptar a un peludo. Proyectos que se han llevado a cabo como el consistente en captura, esterilización y liberación de perros en situación de calle, son esos actos que pueden no llamar la atención de los noticiarios nacionales, pero que definitivamente ayudarán mucho a disminuir la cantidad de perros callejeros.

La convivencia y el compartir experiencias respecto a las mascotas y adopciones, hizo que el corazón de muchos de nosotros se encogiera de emoción y orgullo al saber que estamos, aunque sea un poquito, ayudando a hacer feliz y darle una vida digna a un perro o gato.

La felicidad más grande nos llegó por la noche, cuando Cuidando Sus Huellas, los organizadores del evento, anunciaron que se juntaron más de 5.5 toneladas de alimento para perros y gatos, además de cobijas, camas, medicinas, transportadoras y un largo etcétera.

Espero que muchos de los asistentes se hayan llevado un recuerdo tan lindo como el mío y que le hayan abierto las puertas de su corazón (y las de su casa), a un perro o gato que no tuviera hogar. Es de las cosas más recompensantes y geniales que pueden hacer. Hasta el próximo año, Huellatón, gracias por devolvernos la fe en la humanidad y ayudar a tantos animalitos.

Y es que, ¿qué sería de la vida sin esas lamidas y esos ojos pispiretos que se emocionan cuando te ven llegar a casa?

Pueden ver las fotos del evento directamente en la página de facebook de Cuidando Sus Huellas, yo les dejo una en donde salimos mi novio y yo al entregar nuestro donativo.

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