Hoy regreso de nuevo a dedicarles algunas palabras acerca de todo y nada. Me fui por varias semanas a tomar un descanso, para replantearme los caminos que se presentan en este tiempo nuevo y saber para donde viajar.  Me encontré que el mundo es como una bola de estambre, los hilos que la forman son los  hilos de la vida. Estos se entretejen y veo que pasan unos de otros por encima, unos se cruzan y hay otros que ni se tocan. Pero si le das vuelta a la madeja, entonces todos los hilos cambian su rumbo haciendo giros de noventa grados; entonces los que iban por encima pueden quedar en el centro y formar nuevos universos, y aquéllos que iban tan cercanos se alejan del centro y entonces quedan los desconocidos que pueden ser los que formen lazos para siempre.

Aprendí que de esos hilos de vida hay que romper o cortar los que causan dolor, dejar atrás los ciclos que llegaron a su fin por millones de razones y dar la bienvenida a los cruces nuevos. Creo que todo eso ayuda a ser más claros en quién somos, que eso ayuda a tener un espíritu libre para empezar a tomar rumbos. La libertad da como resultado que la vida gire hacia otros rumbos, que se vaya gente que no deseas, que llegue gente a dar nuevos aires y que se afiance la gente que estará para siempre en la vida, con todo y sus bemoles, dando todo su apoyo y su cariño.

Pasan las décadas y en cada una se viven experiencias que marcan cambios, que dan armas para la siguiente. Mi hilo de vida cambió y ahora mi madeja dio un giro para tomar la opción de vivir, para tomar la vida más amable y encontrar las cosas, personas, momentos o lo que sea que me haga sentir el placer de vivir.

Regreso con mucho entusiasmo a dedicar palabras a los lectores. Les deseo un año de grandes cosas.

 

Alejandra Olson

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Alejandra Olson
Espíritu congestionado por las letras, que busca encontrarlas en el camino del hacer literario y de éste encuentro aparezcan historias de empatía con los ojos participantes del espectador. Se dice incipiente escritora, pues cada día se descubre, redescubre, encuentra, pierde hilos dentro de éste oficio. Oficio que necesita dedicación, amor y empeño. Ella es así, tan natural como la vida se lo permita y aguerrida.

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