No voy a mentirte, creo que sigues siendo el amor de mi vida. Ya sé, todos dicen que debo olvidarte justo como tú hiciste conmigo. ¿Qué saben ellos? Nada, no saben nada de esta historia ni quiero tomarme el tiempo de explicárselos. Sería cansado, complicado.

¿Y qué si a la gente no les gustabas? Me gustabas a mí y con eso era suficiente. Ellos no son nada porque no son tú, tú eres real porque me provocas, porque me haces sentir lo que nadie hasta el momento ha vuelto a lograr. Me llenas de luz y de vida, haces aparecer mi sonrisa y mueves mi mundo. Apareces en mis sueños, me inundas, te tatúas en mi cerebro y no se si me haces mal.

Ya no quiero frenar esto, dejaré que todo siga su curso. Dejaré de escucharlos para poder seguirte sintiendo, porque solo existe el mundo si existes tú. Porque más que ser tú es todo lo que provocas, lo que causas en mi cerebro, porque solo tú liberas esa dopamina que inunda todo y me da alas para volar.

No sé si estas consciente de todo lo que causas, solo sé que no eres prohibido como todos lo han manejado. Dejaste huella en mí y mi mente se aferra a lo aprendido, no hagas caso si te dicen que te he olvidado. Solo tú puedes saberlo, pues solo tú vives en estos recuerdos. Eres especial, tan real, tan único, tan diferente. Solo tú causas la revolución mental.

¿Qué paso? ¿Qué se volvió tan complicado? ¿En qué momento la gente sintió que tenía derecho de opinar sobre lo que no conocen? Creo que tienen envidia, envidia de una historia que no es suya, envidia del amor que han ido apagando en mi alma pero que aún brota cuando encuentro algo nuestro.

Y es que no sé si debo  engañarme, porque a pesar de todo tú sigues provocando, aún tengo el ejercito de sensaciones dentro de mí. ¿Y qué si nadie entiende? Yo sé que dejas, que diste, que te llevas. La gente nunca lo va a entender, no sabe que tengo algo tuyo y tú algo mío que nadie nos va a poder quitar. ¿Qué más da que lo maquillemos con otros besos, otras caricias? Nadie borra lo que hemos dejado.

Era real, fuimos reales, nos perdimos y puede que nunca vuelva. Pero el recuerdo, los tatuajes, las heridas; eso nadie nos lo puede quitar. Seguiré amando cada uno de nuestros recuerdos porque ellos no cambian, no fallan; nosotros, nosotros sí.

 

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