La película inicia con la narración de una “historia de amor”  de una pareja de Estados Unidos: Samantha y Zach McCall, esto justo en la noche anterior al día de boda, en la que muestran todo el romanticismo y el amor que se profesan el uno a al otro. Van a pasar la luna de miel a República Dominicana donde al parecer son contactados por una secta participando en alguna especie de ritual, todo esto sin darse cuenta, debido a las copas demás que bebieron, en su regreso a su hogar se dan cuenta que esperan un bebé; obviamente “el heredero del diablo”.

El Heredero del Diablo

 Nuevamente estamos ante la muestra de que un buen tráiler y un gran despliegue de publicidad pueden hacer de algo que está entre malo y mediocre un producto que vende. Con posters aterradores y una broma en Nueva York, en la que diseñaron un bebé robot de aspecto terrorífico, que daba la apariencia de estar abandonado para que los peatones se acercaran y al hacerlo se llevaran un gran susto, una brillante idea para hacer un anuncio. Aquí puedes ver el video de lo sucedido.

Con una gran idea entre manos: corromper uno de los momentos más felices en el entorno familiar: la espera y nacimiento de un hijo. La idea suena bien, aunque no es del todo original, el nacimiento del anticristo por medio de un rito que lleva a cabo una secta, para traer al mundo a  este ser que amenaza acabar con la tierra, pero no es bien lograda del todo, a pesar de utilizar la misma técnica de “cámara casera” que llevo al éxito a películas como  Paranormal Activity 1 (2007) y  2 (2010), REC 1 (2007) y 2 (2009) y The Last Exorcism (2010) que a pesar de usar elementos muy similares tienen algo en la historia que las hace quedar en la memoria, a diferencia de esta película que deja muchos cabos sueltos, historias contadas a medias y un terror que no fue terror, hasta en los asesinatos queda a deber, justo cuando parece que alguien va a morir, resulta que sólo fue dañado o lastimado, cuatro muertes se registran en la película, tres desconocidos y un personaje secundario.

Infortunadamente algunos aspectos de lo que ocurre durante el embarazo de la protagonista hacen recordar a otra película, aquella también bastante mala de la saga de Crepúsculo en la que la protagonista de igual forma embarazada, siente deseos de comer carne cruda, beber sangre, sale a cazar, obtiene fuerza superior y en su vientre se ven algunos movimientos extraños, lo que deja como conclusión que la película muestra que tener un hijo del diablo es como tener un hijo de Edward Cullen.

Puedo cerrar mi comentario sobre la película diciendo que personalmente quedé un poco decepcionado de lo que vi en pantalla, me había creado muchas expectativas de lo que podía ver, la publicidad me enganchó, pero al ver el resultado final me sentí estafado, fuera de lugar, una película que probablemente nunca hubiera visto si el tráiler y la publicidad no fueran tan buenos.

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