Año: 2013

Duración: 90 min

Título inglés: Don Jon

Estreno EEUU: 27 de Septiembre de 2013

Director y guionista: Joseph Gordon-Levitt

Protagonistas  Joseph Gordon-Levitt, Scarlett Johansson, Julianne Moore, Brie Larson, Tony Danza.

“Hay pocas cosas que realmente me importen en la vida: mi cuerpo, mi departamento, mi coche, mi familia, mi iglesia, mis amigos, mis chicas y mi porno”.

-Don Jon

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El personaje de Don Jon, un hombre de Nueva Jersey, hombre de familia, con un grupo de amigos con el cual se reúne frecuentemente en bares con el objetivo de conquistar chicas con las cuales terminar en la cama, disfruta de trabajar su cuerpo en el gimnasio y sobre todo disfruta del porno, el cual según sus palabras lo satisfacen más que el sexo en persona.

El porno

El papel que juega la pornografía en esta película es el de protagónico, siendo pareja de Don Jon durante gran parte de la película, una apuesta arriesgada por esa doble moral que la sociedad revela presentando rechazo al porno estando con otras personas, pero siendo un ávido consumidor a solas.

Después de cada encuentro sexual Don Jon decide levantarse, dejar a su pareja en turno a solas en la cama para tener un encuentro con alguna película porno, lo cual para él es todo un ritual y una necesidad.

Hay micro escenas de porno en todo su esplendor en la pantalla, nada que no se conozca no se haya visto ya, por lo cual a pesar de ser una excelente película no es recomendable para verla en pareja en plan romántico o en plan familiar.

El cine

Gordon-Levitt lanza una crítica a las comedias románticas en las que el tipo guapo conoce a la chica guapa (Anne Hathaway y Channing Tatum respectivamente en pequeña aparición) de  la que se enamora, el primer beso, la lucha por conquistarla, la pelea, la reconciliación, la boda y la salida triunfal en un lindo coche, un cliché en sí mismo, al que Bárbara (Scarlett Johansson) aspira como amor verdadero, retratando así un acontecimiento que suele ocurrir frecuentemente en la búsqueda del amor.

 La religión

A pesar de tener constante sexo premarital, ver porno varias veces al día y ser ofensivo con el prójimo, Don Jon no falta a la iglesia, cada semana después del sermón se confiesa y queda absuelto de todos sus pecados con una penitencia consistente en varias repeticiones de rezos. Para casi el final  se emite un cuestionamiento respecto al método de castigo por parte del clerigo, ¿cómo sabe cuánto debo rezar para lavar los pecados? le cuestiona Don Jon al Padre, preguntándole antes si es el mismo con el que se confiesa cada semana, la respuesta del eclesiástico es un “ten fe” que deja insatisfecho a Don Jon y con más dudas de las iniciales.

La televisión

En cada reunión a la hora de la comida Don Jon se encuentra con su familia frente al televisor viendo algún partido de futbol americano, deporte del cual el padre es apasionado al grado del fanatismo y de la desatención total a la familia por una jugada importante en el partido, una madre abnegada que cocina para todos y que espera su hijo encuentre el amor de su vida y una hermana ausente “pegada” al teléfono celular. Una dinámica muy frecuente que refleja a detalle esa decadencia del entorno familiar actual.

El amor / desamor

La situación amorosa que se plantea en la película no dista mucho de la realidad, una mujer hermosa que busca un príncipe para crear una familia, un hombre que busca a una mujer hermosa para tener buen sexo de la cual se enamora hasta el nivel de cambiar todo lo que es por poder estar con ella, el foco de atención radica en que el hombre es un adicto al porno, ninguna sesión de sexo lo deja tan satisfecho como el porno mismo, debido a que su mujer no cumple con las expectativas que le generan el porno en cuanto a las posiciones, los movimientos, el sexo oral, de la forma del sexo.

Vemos en la película como las ilusiones primeras sobre la pareja se van diluyendo conforme se le va conociendo mejor y como ese ideal se cae a pedazos porque no cumple nuestras expectativas e intentamos cambiarlo a lo que queremos y necesitamos, lo intentamos cambiar ya asea paulatinamente o de un golpe, desde las cosas más insignificantes como la limpieza del hogar hasta los gustos y/o sueños.

La película no es sobre el porno, no es sobre el amor, es sobre una perspectiva principalmente masculina, aunque un tanto exagerada, de las relaciones con los distintos entornos en los que se desenvuelve y la forma en como el hombre y la mujer juegan cada uno ese juego del amor, de la idealización de la pareja y la búsqueda de quien cumpla todas las expectativas que se tienen.

Por: Josué González

Twitter: @joss_gonzalez

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