Inicio ENTRETENIMIENTO Crítica C’Mon C’Mon. Siempre Adelante – Mike Mills y su disección familiar

Crítica C’Mon C’Mon. Siempre Adelante – Mike Mills y su disección familiar

Crítica C’Mon C’Mon

Personalmente encuentro a Mike Mills como uno de los cineastas más interesantes en el panorama actual. Su cine, netamente independiente y de autor, ha estado inspirado mayormente por sus propias vivencias familiares. Sus dos obras más recientes, Beginners y 20th Century Women están inspiradas en su madre y en su padre, respectivamente. Ahora, con C’Mon C’Mon. Siempre adelante, que llegó a los cines mexicanos el pasado viernes, toma la iniciativa de escribir sobre él, como documentalista y como padre.

El resultado de la tercera entrega de esta trilogía (padre, madre, hijo), es un resultado portentoso, bastante intimista que nos recuerda porque su cine es de lo mejor que hemos visto en la última década: nadie capta la interacción humana-familiar como Mike Mills.

¿De qué trata ‘C’Mon C’Mon. Sigue adelante’?

Johnny (Joaquin Phoenix) es un periodista de radio quien vive en Nueva York pero que viaja por todo el país para entrevistar a los jóvenes sobre sus ideas acerca del futuro. Cuando se entera de que su hermana Viv (Gaby Hoffman) necesita ayudar a cuidar al padre de su hijo Paul (Scoot McNairy), que tiene problemas de salud mental, Johnny se ofrece a cuidar de su sobrino.

Jesse, de nueve años, es inusualmente precoz, un niño extraño que se deleita en fingir que es huérfano sólo para pedirle a su madre (o ahora, a su tío) que lo acoja. Johnny no está seguro de cómo tratarlo al principio, ya que no está acostumbrado a estar cerca de su sobrino y no tiene hijos. Pero los dos no tardan en entablar una conversación constante que dará pie a una conexión entre ambos.

Mills y el arte de capturar la interacción humana

Quien esté familiarizado con el cine de Mills sabrá que el atractivo de sus películas reposa en su singularidad para retratar las interacciones humanas. Algo que plasma de una forma muy orgánica a través de los diálogos.

En Beginners, el personaje de Ewan MacGregor debatía sobre el significado del amor con una extraña interpretada por Melanie Laurent mientras exploraba a fondo la relación con su padre. En 20th Century Women, el personaje principal, un chico adolescente, forjaba su personalidad a través de sus relaciones con su madre, dos amigos (mucho mayores que él) y su interés amoroso. En esta ocasión, Johnny, interpretado por Joaquin Phoenix, busca reparar viejas heridas con su hermana, y el proceso inicia una nueva conexión con su sobrino.

Nos enteramos de que Johnny y Viv estaban algo distanciados a través de flashbacks en los que los hermanos atienden a su madre (Deborah Strang) en su lecho de muerte.  Y es que aunque la película separa rápidamente a los dos, también se trata de su reconexión, que Mills logra hábilmente.  Incluso el conflicto entre los hermanos surge de culpas y malentendidos mal planteados- pero de una manera que se siente reconfortante. Es hermoso ver cómo Johnny llega a comprender y apreciar más a su hermana mientras cuida de su hijo. En muchos sentidos, C’mon C’mon es un homenaje a la maternidad y a todos los que cuidan de los niños. Reconoce no sólo el amor de Viv por su hijo, sino su abnegación y su voluntad de cuidar a su pareja mientras ésta pasa por un momento difícil. Y lo que es mejor, es un placer ver a Phoenix y Hoffman actuar juntos, dos hermanos físicamente creíbles tanto en apariencia como en movimiento.

Mills y el interés por el futuro

Algo curioso respecto a la película es que es la primera vez que el director muestra interés por el futuro, literalmente. Sus dos películas anteriores abrazaban el pasado, probablemente por estar inspiradas por sus años más jóvenes. Pero ahora que el director es padre, tal vez haya despertado que él, como Johnny, se pregunte realmente qué nos depara el futuro, especialmente para esos jóvenes como Jesse o los entrevistados que están empezando la vida.

La película se ve muy reforzada por los fragmentos de las entrevistas que vemos a Johnny con preadolescentes y adolescentes de todo el país, que eran entrevistas reales sin guión y con respuestas genuinas. La compañera de Johnny, Roxanne, está interpretada por la periodista de la radio pública Molly Webster. Es a la vez descorazonador y alentador escuchar a estos chicos hablar de los problemas del mundo tal y como los perciben; son refrescantemente conscientes de los problemas, pero también muy optimistas sobre el futuro.

Un dúo de oro

C’mon C’mon es un magnífico recordatorio de que, aunque haya ganado su Oscar por interpretar el papel principal del Joker, Joaquin Phoenix es excelente representando personajes tanto introspectivos como extravagantes y oscuros. Su Johnny está en el grupo de los primeros, un personaje que pasa gran parte de la película leyendo, ya sea libros para adultos o El Mago de Oz a Jesse, y reflexionando sobre las entrevistas que ha grabado. Hay una sinceridad en su actuación que fundamenta toda la película.

Sin embargo, la verdadera estrella de C’mon C’mon no es Phoenix, sino Woody Norman en su primer papel importante en una película. Igualar el talento de Phoenix no es poca cosa, incluso para un actor adulto, y Norman es capaz de seguirle el ritmo a la perfección. La pareja tiene una excelente química y ambos tienen la capacidad de llevar a cabo los momentos más cómicos de una manera que parece realista. Norman hace que Jesse se sienta como un niño de verdad: entrañable y casi asombroso a la vez que exasperante y odioso.

En C’Mom C’Mon. Sigue adelante, Mike Mills demuestra una vez más que tiene la habilidad con sus películas de crear algo que se siente profundo sin ser pretencioso. La magnífica fotografía en blanco y negro de Robbie Ryan y la hermosa y tranquila partitura de Bryce y Aaron Dessner contribuyen a esta sensación de profundidad. Aunque estemos presenciando algo bastante corriente, hay una sensación de algo más profundo e importante cuando los dos se unen.

A algunos les parecerá que C’mon C’mon es demasiado lenta, pero su ritmo tranquilo la hace aún más impactante. Es el tipo de película en la que no puedo evitar querer vivir para siempre; aunque se basa en la realidad, también proporciona un respiro de un mundo demasiado ajetreado y caótico. Aunque gran parte de esto se debe a las excelentes interpretaciones, también es un testimonio del fantástico guión de Mills. Si algún día tengo un hijo y no es como Jesse, me sentiré muy decepcionado.

https://www.youtube.com/watch?v=nhETHi1xPiI

 

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