Todo se vuelve más fácil cuando dejas de buscar pretextos y aceptas que la única razón que necesitas para hacer o no hacer algo es que así lo quieres tú.

No es necesario ir contra corriente, ni luchar contra el mundo cuando aceptas que la vida es como es, buena a veces, pésima en otras y te das cuenta que lo único que tienes que hacer es decir sí o decir no.

No necesitas convencer a nadie para convencerte a ti mismo de que lo estás haciendo es lo que quieres, de todas formas siempre pensarán diferente que tú, y si acaso coinciden contigo, tendrán sus propias razones para hacerlo, pues tienen otra perspectiva de lo que tú ves.

No esperes a que alguien luche contigo para hacer lo que deseas, ¿qué te hace pensar que tienen el mismo interés que tú tienes en ello? Aunque te quieran, aunque deseen tu felicidad, cada quien tiene su propia vida y sus propias batallas. Nadie puede encontrar tus propias respuestas, y si te dicen que las tienen, desconfía. La buena intención no es suficiente para dirigir una vida.

Como padres educamos para que nuestros hijos decidan, y mientras ese momento llega tomamos el tremendo riesgo de decidir muchas cosas por ellos, tratando de hacer lo que creemos correcto, sin embargo llega el momento en que cada uno toma las riendas de su vida, y aunque llegamos a sentir una tremenda incertidumbre, también experimentamos un extraño placer porque es una decisión menos que tomar. Y si los educamos con criterio suficiente, hasta es posible que los veamos felices con las decisiones que toman, y tal vez también respeten las nuestras al vernos felices.

¿Qué no es eso lo que deseamos en realidad? Seres felices, plenos y conformes con sus decisiones? Pues es algo que se trabaja con el ejemplo primordialmente. Por eso mi énfasis en tener claro lo que queremos, segundo paso conseguirlo, y si no es tan fácil conseguirlo, por lo menos mantenernos en el camino hacia ello.

Aléjate de lo que tengas que alejarte y busca ese espacio de paz y equilibrio que te ayuda a ver con claridad. Dicen que un problema bien planteado, es un problema resuelto, y es verdad. Si logras encontrar esa claridad para ver tu situación (la que sea), podrás ver con esa misma claridad, lo que tienes que hacer para resolverlo.

Este escrito se lo dedico a esa persona tan llena de luz que ha compartido conmigo ese equilibrio que lleva consigo. Gracias amiga, por tus sabias palabras. Te quiero.

Y ustedes, ¿saben encontrar su calma?.

6 Comentarios

  1. Muy atinado a lo que he estado viviendo los últimas días. Siento tu escrito más serio, como mas maduro. Gracias por compartirlo Verito. Me da la impresión que fue una inspiración que tuviste y que no pudiste contenerte para escribirla. Saludos desde mi rancho

    • Amiga, qué bueno que te gustó, te agradezco como siempre tu atención de pasar y leer, además de compartirme tu punto de vista. Y tienes razón, un momento de inspiración aprovechado para escribir. Te quiero Angie

    • Jorch, qué agradable encontrar un comentario tuyo. Y tal como escribes, encontrar la paz o a veces, fabricarla, no es nada sencillo de hacer. Gracias por leer, ¡te mando un gran abrazo!

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