Las películas de acción podrían remitirse a un conjunto de carros explotando a la distancia, a una pantalla verde con un reggaeton de fondo o en su defecto Hip Hop, los protagonistas luchan por salvar el mundo o correr la carrera de sus vidas, pero realmente… ¿Es memorable? ¿El género acción vive estancado ante una recarga continua de balas vacías? El análisis del género podría llevar mucha tinta sobre el papel, mas hablaremos de un experimento particular de cara a una nueva apuesta del cine de acción: Atomic Blonde.

Resultado de imagen para atomic blonde

La armonía de la violencia

En el primer instante en que oímos que Charlize Theron formaría parte de un proyecto de acción podríamos esperar mucho del mismo, quizás por sobrevalorar el rol camaleónico que adquirió en la última película de Mad Max. Con una dirección dedicada a recrear un escenario propio del mundo del cómic a lo Vaughn, David Leitch vuelve a reafirmar que quiere hacer un cine de acción donde cada golpe tenga una perspectiva distinta, donde la imagen sea nítida y trabaje en conjunto con una composición particular.

Leitch es reconocido por haber traído la saga de John Wick, películas donde el protagonista buscaba una redención mediante la ira de un conjunto de golpes. Los diálogos son escasos en sus películas pero la forma en que se edifica el contexto protagónico y el peso de la tarea que realiza deshumanizan a algunos de sus personajes.

En Atomic Blonde Leitch reafirma su forma de trabajar y define unos códigos claros: Lorraine Broughton (Charlize Theron), es una mercenaria (AKA espía), que cumple cualquier misión sin importar el costo de la misma. Con un perfil discreto, pasos seguros y mezclada entre la multitud, Lorraine no necesita ser una figura camaleonica, apenas deberá estudiar lo que la rodea para prepararse ante cualquier peligro inminente.

Resultado de imagen para atomic blonde

A diferencia de Wick, Atomic Blonde intenta funcionar bajo un guión mucho más elaborado, donde se deconstruye el morado del ojo de Lorraine y la añoranza de no seguir una de mando, de una presunta libertad y de un vicio dependiente del deber.

Atomic Blonde cumple por mucho con un soundtrack memorable, tomas de peleas con un trabajo increíble, al igual que en el tema fotográfico, quizás decae un poco al propiciar algo de profundidad mas no termina siendo el mismo caso que “The Equalizer”.

Recomendada.

@Chdnk

Comentarios

Ingresa tu comentario!
Por favor ingresa tu nombre